Saturday, June 16, 2007

La Redacción: ¿Qué distingue al vallenato?

Valle - nato. Nacido en el valle. Curiosamente al igual que en el norte de México, en el norte de Colombia la música es con acordeón. Esto se debe a la coincidencia de que a ambas regiones llegaron los acordeones de Europa; sólo que aquí llegaron también la polka y la redowa (redoba) -ritmos más o menos derechos de 2/4 y 3/4 respectivamente) mientras que a Valledupar llegaron sin más los acordeones de Alemania. Los colombianos tuvieron que inventarse un estilo de tocar con un instrumento desconocido.
Por tanto el vallenato no es la evolución de un género de música europeo, sino el surgimiento de un ritmo propio, con percusiones caribeñas (caja vallenata) y amazónicas (guacharaca), así como elementos de la música andina.
No sólo en lo dionisiaco destaca el vallenato, sino en sus elementos narrativos; al igual que el corrido mexicano el vallenato tiene trama, o al menos un liricismo inteligente y contextualizado. Acaso con su eclecticismo y mezcla de emociones el vallenato sea una de las manifestaciones más depuradas de la música latinoamericana. Para sensibilidades más comerciales el vallenato rock de Carlos Vives (iai iego iooooo) es una buena opción, para paladares más ásperos Alejo Durán no está nada mal.

P.S. ¿Qué les parece esa nueva telenovela colombiana que están pasando los sábados por cable? Si ´Café con aroma de mujer cubrió las corruptelas de la clase alta colombiana, y Betty la Fea los melodramas de la clase media, parece que por fin podría haber un buen retrato de los barrios bajos de Colombia; algo que La Potra Zaina evidentemente no lograba.

P.S.2 ¿Por qúe mis alumnos no me creen que "Veneno vil" de Fobia es una cumbia?

2 comments:

Pai said...

jajajajaja a mi no me gusta el vallenato..pero la cumbia si (solo para bailar, porque para eso es)

Miguel Tormentas said...

eso siempre me ha conflictuado, los aspectos extra-musicales de la música

por ejemplo, el jazz y el rock se vuelven más rápidos y audaces cuando pierden empiezan a perder el compromiso de ser bailables a finales de los 50's