Tuesday, May 1, 2007

Carlos del Campo: ¿A qué se refiere, en realidad Kant cuando dice que el juicio de gusto o el juicio estético es una finalidad sin fin?



Estimado Carlos, me haces una pregunta acerca de estética kantiana, algo que se sale por completo de mi área (como lo pudo comprobar Escamilla en el Frenhofer-gate). Sin embargo tengo el deber de contestar y para eso he buscado un especialista en estética kantiana. Desgraciadamente no he encontrado a ninguno (o si llegué a pensar en alguno no lo consideré dispuesto a responder por escrito para un blog), así que te doy la respuesta de un especialista en Kant y por separado la de un especialista en estética. Lo fructífero de estas respuestas dependerán en buena medida de tu capacidad de síntesis.



Alejandro López, especialista en ética kantiana dice:
La belleza es definida por kant como "la forma de la finalidad de un objeto, cuando es percibida en él sin representación de un fin." La belleza de un objeto es finalidad subjetiva. Es decir, es libre de conceptos y significados, no obedece a un fin o una utilidad por ejemplo, cuando va con su novia y pasa una chica muy guapa el juicio de gusto se da de manera natural, sin concepto, impacta. Ciertamente, desde un punto de vista de un fin, no debería gustarnos, porque vamos con la novia. El fin de no recibir una cachetada debería imponerse. Sin embargo, como el juicio de gusto es una finalidad sin fin, la chica bella impacta, sin conceptos de índole científica o práctica.
Y uno dice simplemente "me gusta" (ésta sería la formulación de un juicio de gusto). O sea que cuando andes con tu novia y se enoje porqe volteas a ver a una chica puedes excusarte diciendo que tu juicio de gusto es sin concepto; es decir qe su belleza te impacta en forma inmediata y que no te puede hacer ningún reproche de índole moral por ello.




Eduardo Charpenel, especialista en estética contemporánea dice:

Lo que quiere decir Kant con ese gracioso y simpático oxímoron es que la experiencia de lo bello se justifica por sí misma. Cuando contemplamos una bella rosa, o una bella cascada, nosotros percibimos que dichos objetos tienen una cualidad que nos causa placer. Ahora bien, esos objetos no tienen una finalidad en sí mismos, pues ¿cuál va a ser el propósito de una flor, o el de una cascada?
Suena absurdo siquiera plantearlo. Alguien suspicaz dirá que para hacer perfumes o para generar energía alterna. De acuerdo. Pero lo que tienen de bello es independientemente del uso secundario y derivado que les podamos dar. Por otra parte, nosotros no sentimos placer para obtener o lograr otra cosa. No: el placer es bueno y se justifica a sí mismo. Por tanto, la experiencia de lo bello es una finalidad sin fin tanto objetiva como subjetiva.
Nota: Kant pensaba que la belleza se predicaba preponderantemente de la naturaleza y sólo secundariamente del arte. Con las obras de arte esa "finalidad sin fin" digamos, puede no ser tan pura, como cuando leemos una bella novela pero sentimos que en el trasfondo su propósito es el de hacer una crítica social. Hegel después invertirá este planteamiento y dirá que lo bello sólo se predica propiamente de las creaciones del espíritu, y de un modo accidental de la naturaleza.




Gracias amigos, sus explicaciones-al menos para mí- han sido esclarecedoras.

13 comments:

alxdelfuturo said...

protesto!! mi respuesta está mal redactada porqe se la pasé al ilustre autor de este blog por messenger.

por cierto, estoy casi totalmente de acuerdo con charp, con la salvedad de qe kant nunca diría qe hay una gradación en el juicio de gusto respecto a las obras de arte -hechas por los humanos-, en comparación con las "obras" de la naturaleza. eso supondría que hay por lo menos un concepto en ese juicio de gusto, a saber, que el objeto x es obra de arte.

lo qe kant dice es que se juzga la obra de arte COMO SÍ fuera un objeto de la naturaleza y la naturaleza COMO SÍ fuera una obra de arte

charp said...

Creo que me expresé mal, como bien notras Alex. Lo que habría que decir más bien, creo, es que es más fácil encontrar objetos con una finalidad sin fin en el ámbito de la naturaleza que en el ámbito de las artes. La naturaleza siempre la juzgamos como arte, pero al arte sólo lo juzgamos como naturaleza en contados casos, cuando se trata de obras de un genio. Lo cual, no es muy común que suceda...

Justo Medio said...

equis no?

alxdelfuturo said...

una vez más, muy de acuerdo con charpenel

Ickys said...

gracias, se parece mucho a lo ke habia entendido, pero ahora tengo la confirmacion

Garcín Altoalcázar said...

No Kant sino Balthasar puede hablar de Estética. Y también "el Yorch", uno de esos peluqueros que se llaman estilistas, quien me corta el pelo por una obscena cantidad de dinero.

AleEle said...

Ahh, de lo que uno se entera.
Mi novio dice odiar a Kant y siempre me sale con esa respuesta de juicio de gusto y no sé que. Maldito.

Justo Medio said...

Juan: si te corta el pelo por más de 50 pesos, es un peluquero gay.

Josémdg said...

Y si te cortas el pelo por mas de 50 pesos, también eres gay.

Carissa García said...

No conocía este blog tuyo y quedado fascinada, en especial con este post.
En verdad me he quedado muy contenta de leerlo. Mi lectura de Kant va de la mano con los pensamientos en que se refieren al arte por el arte, puesto que la estética tiene un lenguaje incomprensible, al cual no podemos tener pleno acceso; comunica con el Otro, con el lado sublime de las cosas que nunca lograremos a entender y mucho menos a poder encontrar aquella finalidad posible de existir.
Felicidades por el espacio.

Miguel Tormentas said...

carissa muchas gracias

Anonymous said...

Estaba buscando otra cosa en yahoo y di con tu blog.Por cierto muy buenos articulos

Anonymous said...

Muy buen post.